Antonio del Castillo (s. XVII)

El devoto pellegrino y viage in Tierra Sancta, 1654

Antonio del Castillo, fraile franciscano de origen español y guardián de Belén, escribió El devoto peregrino y viaje a Tierra Santa, editado en Madrid en 1654. El texto ofrece una narración detallada de los lugares que visitó, con planos topográficos y relieves de los monumentos más importantes de la Tierra Santa. En el texto podemos leer un breve fragmento en el que se cita a Cafarnaún de manera vaga, porque en aquella época se había perdido la memoria del lugar:

«Cerca de este mar se encuentra la ciudad de Tiberíades, tan famosa pero, en la actualidad, completamente destruida: se ven grandísimas ruinas y pocas casas. En los alrededores de Tiberíades, a una milla de distancia más o menos, se encuentran los famosos baños citados por Adricomio. Yo los he visto y visitado. También se encuentran las ciudades de Cafarnaún y Corozaín. En Cafarnaún el Señor realizó muchos milagros y convirtió a san Mateo. Era la ciudad más frecuentada y preferida por Cristo, hasta el punto de que los habitantes de Nazaret, envidiosos, le dijeron: Quanta audivimus facta in Capharnaum, fac (Todo lo que hemos escuchado que ocurre en Cafarnaún, hazlo [aquí también])».