Culto doméstico: primeras trasformaciones en casa de Pedro

Reconstrucción hipotética de las primeras trasformaciones en casa de Pedro

Después de la resurrección de Jesús, una pequeña comunidad judeocristiana empezó a reunirse en las habitaciones en las que había vivido el Maestro. Hacia finales del siglo I d.C., se reservó una habitación en particular para los encuentros de la iglesia naciente.

La habitación, que fue ampliada inmediatamente, comenzó a ser objeto de particulares cuidados y mejoras: se construye una domus ecclesia, el aula dedicada a las reuniones de los primeros cristianos, que encuentra paralelismos con otros lugares en los que se propagó el anuncio de los apóstoles.

En esta habitación, situada al lado de la entrada principal de la ínsula, una serie de suelos realizados en batido de cal blanca, se realizaron sucesivamente en algunos tramos hasta seis veces. Las paredes internas también fueron enyesadas y pintadas y, con la llegada de los peregrinos, comenzó también la costumbre de marcar los yesos con escrituras y grafitos.

La ausencia completa de fragmentos de cerámica de cocina en los batidos de cal, que en cambio se han encontrado sobre los suelos más antiguos, indica también un cambio en el uso de la habitación. Los únicos fragmentos de objetos de cerámica encontrados relativos a este periodo pertenecen a lámparas de aceite, útiles para iluminar la habitación durante las reuniones. Algunas lámparas de tipo herodiano han salido a la luz íntegras, escondidas entre las paredes internas.
El resto de habitaciones siguieron siendo utilizadas como vivienda, como lugares en los que se compartían la comida y las diversas actividades diarias.

LA SIGUIENTE FASE

Las primeras trasformaciones en casa de Pedro: las excavaciones

Reconstrucción hipotética de las primeras trasformaciones en casa de Pedro